Tratamiento de electroacupuntura
La electroacupuntura es una evolución moderna de la acupuntura tradicional. Consiste en aplicar una corriente eléctrica de muy baja intensidad y frecuencia controlada a las agujas de acupuntura una vez insertadas en los puntos seleccionados.
De este modo, se suma al efecto propio de la aguja la estimulación eléctrica continua, lo que permite potenciar y prolongar la acción terapéutica sobre el punto sin necesidad de manipular manualmente la aguja durante toda la sesión.
En Kan&Li la utilizamos como una herramienta más dentro del protocolo de acupuntura, seleccionando los puntos y los parámetros eléctricos en función del desequilibrio que presenta cada persona.
¿Cómo funciona la electroacupuntura?
Una vez colocadas las agujas en los puntos elegidos, se conectan unos pequeños clips a los mangos de las agujas y se enlazan con un aparato específico que genera impulsos eléctricos suaves y rítmicos.
Estos impulsos producen una microvibración en el tejido que llega hasta el músculo, el nervio y la fascia. La sensación para el paciente es un ligero cosquilleo o una palpitación rítmica en la zona, nunca dolor.
Desde la perspectiva de la Medicina China, este estímulo continuo y constante es muy útil para mover estancamientos de Qi y Sangre (Xue) que la manipulación manual no termina de desbloquear, y para tonificar de forma mantenida cuando hay insuficiencias profundas.
Desde la visión más occidental, la electroacupuntura actúa sobre el sistema nervioso, modula la transmisión del dolor, mejora la circulación local y favorece la liberación de endorfinas y otros neurotransmisores relacionados con el bienestar.
Precios sesión de electroacupuntura
Primera sesión
70€
Sesión de seguimiento
50€
A domicilio
90€
Cómo funciona la electroacupuntura en Kan and Li
Cada tratamiento comienza con una entrevista personalizada, en la que el terapeuta recopila información sobre tu estado de salud y tus necesidades. A través de una serie de preguntas, se realiza una valoración global basada en los principios de la Medicina Tradicional China, con el objetivo de identificar el origen del desequilibrio y establecer un diagnóstico individualizado.
Durante esta conversación se tienen en cuenta aspectos como el nivel de energía, la calidad del sueño, la digestión, la respiración, el estado emocional, los hábitos de vida y cualquier otro factor que pueda aportar información relevante sobre tu bienestar.
Una vez finalizada la valoración, se prepara la sesión adaptándola a tus necesidades. El tratamiento puede incluir la aplicación de agujas de acupuntura en puntos específicos del cuerpo, siempre con el objetivo de favorecer el equilibrio del organismo y estimular sus procesos naturales de regulación.
Nuestra filosofía es sencilla: te acompañamos en tu proceso, respetando siempre tus necesidades, tus objetivos y tu ritmo.
Durante la sesión es posible percibir una ligera molestia en algunos momentos, así como una agradable sensación de calma, bienestar y relajación. Según la Medicina Tradicional China, estas sensaciones están relacionadas con la estimulación de los meridianos y el restablecimiento del flujo de la energía vital.
La acupuntura es una técnica segura cuando es aplicada por un profesional cualificado. Se utilizan agujas estériles de un solo uso y el tratamiento se realiza siguiendo estrictas medidas de higiene y seguridad, ofreciendo una experiencia eficaz y de confianza.
Experiencias de nuestros clientes
Preguntas frecuentes sobre la electroacupuntura
-
La electroacupuntura combina los principios de la acupuntura tradicional con una suave estimulación eléctrica aplicada entre determinadas agujas. Este estímulo continuo potencia el efecto terapéutico sobre el flujo del Qi, la Sangre y los tejidos, favoreciendo la recuperación de zonas con dolor, inflamación o bloqueo energético.
Está especialmente indicada en casos de dolor persistente, lesiones musculares, problemas articulares y alteraciones neurológicas, aunque también puede utilizarse para potenciar determinados tratamientos de Medicina Tradicional China.
-
Las agujas se colocan igual que en una sesión de acupuntura convencional. Posteriormente, algunas de ellas se conectan a un dispositivo que genera impulsos eléctricos de muy baja intensidad.
Esta estimulación mantiene el punto de acupuntura activo durante toda la sesión, favoreciendo la liberación de la tensión muscular, mejorando la circulación del Qi y de la Sangre y estimulando los mecanismos naturales de recuperación del organismo.
Dependiendo de cada caso, la frecuencia y la intensidad se adaptan para dispersar bloqueos, tonificar tejidos debilitados o reducir el dolor.
-
La electroacupuntura está especialmente indicada en desequilibrios de tipo dolor crónico, bloqueos profundos y lesiones musculoesqueléticas que no responden completamente a la acupuntura manual.
Los resultados suelen ser especialmente buenos en casos como:
- Dolor cervical y lumbar.
- Ciática y dolores neuropáticos.
- Lesiones deportivas y recuperación muscular.
- Artrosis y dolor articular.
- Tendinitis y contracturas persistentes.
- Parálisis facial (durante la fase de recuperación).
- Estrés intenso, ansiedad e insomnio resistente.
- Debilidad muscular tras una intervención quirúrgica.
-
La principal diferencia está en el tipo de estímulo.
En la acupuntura tradicional, el terapeuta estimula manualmente las agujas durante la inserción y, posteriormente, estas permanecen actuando de forma pasiva.
En la electroacupuntura, una corriente eléctrica muy suave mantiene la estimulación de determinados puntos durante toda la sesión, permitiendo un efecto más constante y profundo.
No significa que una técnica sea mejor que la otra. La electroacupuntura es una herramienta complementaria que, en muchos tratamientos, se combina con la acupuntura manual para obtener mejores resultados.
-
La electroacupuntura no cura por sí misma ninguna enfermedad o lesión. Su función es estimular los procesos naturales de recuperación del organismo.
Al mejorar la circulación del Qi, la Sangre y los nutrientes, reducir la inflamación y favorecer la relajación muscular, el cuerpo dispone de mejores condiciones para regenerar los tejidos y recuperar su equilibrio de forma natural.
-
Depende del problema que se esté tratando.
En lesiones recientes o dolores agudos, muchas personas experimentan una mejoría desde la primera o segunda sesión.
En problemas crónicos o de larga evolución suelen ser necesarias varias sesiones para conseguir resultados estables, ya que el organismo necesita tiempo para recuperar el equilibrio perdido.
-
Las contraindicaciones son pocas, pero es importante valorarlas antes de iniciar el tratamiento.
Generalmente no se aplica en personas con marcapasos, epilepsia no controlada, durante determinadas etapas del embarazo o sobre zonas concretas donde la estimulación eléctrica no está indicada.
Por ello, todas las sesiones se personalizan tras realizar una valoración individual.
-
Tras el tratamiento es habitual notar una disminución del dolor, una mayor relajación muscular y una sensación de bienestar general.
En algunas ocasiones puede aparecer una ligera sensibilidad en la zona tratada o una sensación de cansancio temporal, respuestas completamente normales que suelen desaparecer en pocas horas.
-
Después del tratamiento es recomendable dejar que el organismo integre los efectos de la sesión.
Siempre que sea posible, conviene evitar esfuerzos físicos intensos, situaciones de estrés o ejercicio muy exigente durante las horas posteriores.
También se recomienda mantenerse bien hidratado y escuchar las necesidades del cuerpo, permitiendo que continúe el proceso natural de recuperación.